IlustracionInfantil
martes, 29 de septiembre de 2015
viernes, 21 de agosto de 2015
Técnicas de impresión II
Pastel
Son barritas de color cuya coloración es muy intensa. Como no permiten matizar con mucha precisión, se mezcla normalmente con otros procedimientos como la acuarela, el guache, los acrílicos o rotuladores. El pastel es lo más cercano al color puro, por lo que permite obtener coloraciones saturadas, con una calidad densa y aterciopelada. A veces esta técnica puede confundirse con la de pintura al óleo.
Acuarela
Es uno de los procedimientos más utilizados en la ilustración, porque es el más funcional. No requiere de muchos utensilios y permite un alto grado de detalle. Esta técnica tiene muchas ventajas, facilita el coloreado de grandes superficies y con un acabado de calidad, permite desde un coloreado muy suave hasta tonos más sólidos y opacos. Los colores son solubles en agua y transparentes, por lo que su intensidad depende del grado en que se disuelvan en agua.
Pintura al óleo
Esta técnica tiene mucha riqueza y profundidad a comparación de otras técnicas. Las representaciones que se crean con esta técnica son tan realistas, que muchos ilustradores no la eligen para ilustrar libros infantiles, a menos que quieran crear obras artísticas de gran calidad artesanal.
Pintura acrílica
Es el más moderno de todos los procedimientos pictóricos. Aporta texturas y efectos ópticos originales, sus colores son intensos y vibrantes. Como es un material de secado rápido y base acuosa, lo prefieren muchos ilustradores profesionales. Su versatilidad permite emplearse para diferentes estilos de ilustración más variados
Collage
Fue una aportación de los artistas de las vanguardias de principios del siglo XX. Se trata de un producto gráfico que amalgama superficies de distintos colores, texturas, formas y tamaños para dar lugar a un conjunto interesante y sugestivo visualmente; pero siempre manteniendo los materiales originales para que puedan reconocerse su procedencia
Informática
La mayoría de los libros con ilustraciones en la actualidad utilizan esta técnica. Con la ayuda de un escáner, una impresora de gran formato y una Macintosh de Apple, se pueden crear imágenes interesantes e innovadoras. Para crear una ilustración básica se utiliza normalmente Adobe Photoshop, y para hacer un dibujo se utiliza Ilustrator.
http://decofilia.com/blog/arte-y-decoracion-la-ilustracion/
Técnicas de impresión
Desde que se inventó la imprenta, nacieron algunos procesos de grabado como la xilografía, el grabado al linóleo y la serigrafía, con el objetivo de reproducir múltiples libros infantiles en poco tiempo. La xilografía y el linóleo crean formas rotundas y llenas de color; mientras que la serigrafía sólo se utiliza para un número limitado de libros
Tinta
Rotuladores
Lápices a color
El empleo más común de los lápices de colores es combinándolos con acuarelas, para darles sombreado y volumen a las formas previamente pintadas con colores planos. Los lápices de colores son utensilios muy utilizados para resolver detalles menudos, ya que los lápices más duros permiten mayor precisión. Son cómodos y limpios de utilizar, y permiten más posibilidades de las que aparentan.
Técnicas de ilustración para libros infantiles
Una ilustración es un dibujo o una imagen que sirve para documentar el texto de un libro. No se trata sólo de adornarlo para que se vea más bonito, sino que también es información; un comentario gráfico que nos ayuda a entender el contenido del libro. Es un recurso muy utilizado para libros infantiles y juveniles, en los que además de palabras, también se utiliza imágenes para contar historias.
Jan Amos Comenius (1592-1670), un filósofo y teólogo checo, conocido hoy en día como el padre de la pedagogía, se dio cuenta de que para los niños, el proceso de aprendizaje era muy arduo y pesado; así que para dar clases de latín a los pequeños, utilizaba libros con grabados para representar las palabras en el texto. Desde entonces las ilustraciones desempeñan un papel fundamental para el desarrollo intelectual de los niños.
Las ilustraciones educan a los niños para adquirir cultura visual y gusto por la belleza; también sirven para fijar conceptos en la memoria, para enriquecer la personalidad, su imaginación, la creatividad, la razón crítica y lo más importante, el amor por la lectura.
Actualmente, las técnicas de ilustración han avanzado a pasos agigantados, a tal grado de que en algunos libros, no sólo aportan significado al texto, sino que son las propias ilustraciones las que narran la historia, con una ausencia casi total de las palabras. Esto les encanta a los pequeños, porque ellos a su edad, aprecian más lo visual y lo atractivo, que lo escrito.
sábado, 15 de agosto de 2015
A qué retos debe enfrentarse un ilustrador infantil
Parto de que toda ilustración es un reto, el ilustrador mediocre no se reta, el ilustrador profesional investiga, hace pruebas de color, de iluminación y ve que lo que hace le guste no sólo a los clientes, sino también al lector final.
Un ilustrador trabaja con el corazón, para mí es más satisfactorio ver la reacción de los niños cuando miran y dicen: «¡uy! mire esto», «¡ay! tan chévere», se siente una alegría indescriptible.
Diría que hay varios retos, porque los niños cambian rapidísimo. Pienso que los ilustradores –lo digo personalmente– somos niños en un cuerpo de determinados años. Cuando estuve trabajando con niños, me di cuenta que la niña que yo soy es muy diferente al niño de este tiempo, es diferente en todo, a nivel de comunicación me daba cuenta del manejo del color. Sus niveles de comunicación en la imagen es mucho más contundente, lanzada y atrevida, sin decir que los niños que fuimos hace unos años fuéramos bobos, no, es diferente. El manejo de la comunicación va cambiando.
Es una responsabilidad, porque tú debes ser consciente que, según las imágenes que estás creando, éstas pueden convertirse en un apoyo para ellos en determinadas situaciones de la vida, y más si se trata de libro texto.
Pienso que otro reto importante es que los niños se sientan cómodos con las imágenes, que esas imágenes que les estás ofreciendo no los limiten, ¡al contrario!, la ilustración debe abrir ventanas. Tú le regalas una imagen a un niño y él, a partir de allí, debe crear sus mundos, sin importar que haya un texto de por medio, pues la imagen no lo debe encerrar; así mismo, ellos también tiene una etapa en
la que dicen «los libros, las animaciones que ven en televisión, realmente son bonitas y lo que yo hago no es tan bonito y no está tan bien hecho».
Hay que abrirles ventanas y no creerlos bobos, son súper creativos, ellos tienen un lenguaje exquisito, a medida que tú les des van a empezar a exigir imágenes y a crearlas y, aunque no sean ilustradores, constituyen un público que debe ser muy respetado.Ellos no son sólo el futuro, pienso que en muchas
cosas deberíamos guiarnos más por los niños.
Un ilustrador trabaja con el corazón, para mí es más satisfactorio ver la reacción de los niños cuando miran y dicen: «¡uy! mire esto», «¡ay! tan chévere», se siente una alegría indescriptible.
Diría que hay varios retos, porque los niños cambian rapidísimo. Pienso que los ilustradores –lo digo personalmente– somos niños en un cuerpo de determinados años. Cuando estuve trabajando con niños, me di cuenta que la niña que yo soy es muy diferente al niño de este tiempo, es diferente en todo, a nivel de comunicación me daba cuenta del manejo del color. Sus niveles de comunicación en la imagen es mucho más contundente, lanzada y atrevida, sin decir que los niños que fuimos hace unos años fuéramos bobos, no, es diferente. El manejo de la comunicación va cambiando.
Es una responsabilidad, porque tú debes ser consciente que, según las imágenes que estás creando, éstas pueden convertirse en un apoyo para ellos en determinadas situaciones de la vida, y más si se trata de libro texto.
Pienso que otro reto importante es que los niños se sientan cómodos con las imágenes, que esas imágenes que les estás ofreciendo no los limiten, ¡al contrario!, la ilustración debe abrir ventanas. Tú le regalas una imagen a un niño y él, a partir de allí, debe crear sus mundos, sin importar que haya un texto de por medio, pues la imagen no lo debe encerrar; así mismo, ellos también tiene una etapa en
la que dicen «los libros, las animaciones que ven en televisión, realmente son bonitas y lo que yo hago no es tan bonito y no está tan bien hecho».Hay que abrirles ventanas y no creerlos bobos, son súper creativos, ellos tienen un lenguaje exquisito, a medida que tú les des van a empezar a exigir imágenes y a crearlas y, aunque no sean ilustradores, constituyen un público que debe ser muy respetado.Ellos no son sólo el futuro, pienso que en muchas
cosas deberíamos guiarnos más por los niños.
Existe alguna relación entre la ilustración y la enseñanza
recopilando imágenes de libros escolares des-
de los años 20 hasta el presente, mucha gente cree
que eso pasa desapercibido, pero las ilustraciones
que uno ve en la infancia, con las que uno crece en
el colegio o con las que uno interactivo luego, sí in-
fluyen mucho en la formación de las personas.
Tú puedes hablar de temas muy pesados con ilustración,
encontrando el lenguaje adecuado para que
el niño aprenda el tema y genere una opinión, también
se puede maleducar a la gente por medio de la
Esa exposición rescataba mucho eso, por
ejemplo cómo se representaban las otras razas; el in-
diecito con la pluma en la cabeza, los estereotipos.
Las imágenes que uno utiliza no puede tomárselas a
la ligera y de cierta manera van a quedar y reflejan
tanto el nivel de conocimiento, la amplitud de mente
del autor, como la necesidad en la que uno está.
La gente toma mucho a la ligera este tema, cree
que porque son ilustraciones en un libro y como éste
se renueva, se van a olvidar, pero eso no sucede así.
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